La top checa, que había sido imagen de Prada o L'Oréal, ha sido encontrada muerta en extrañas circunstancias en la bañera su domicilio
El mundo de la moda despierta con un duro golpe. La modelo de origen checo Katerina Netolicka ha aparecido muerta en la bañera de su casa en extrañas circunstancias junto a los cuerpos también sin vida de sus dos perros.
La joven vivía con su novio, el jugador profesional de hockey Jakub Petruzalek, con quien mantenía una relación sentimental desde hacía cinco años. El deportista no estaba presente en el momento de los hechos pues se hallaba de viaje de trabajo en Rusia con su equipo, los Avtomobilist Yekaterinburg, según los medios checos.
Anuque se desconoce el motivo de su fallecimiento, la prensa checha apunta a que la chica no se encontraba en sus mejores momentos y se habla de extrañas circunstancias.